Diamante de dos días

Durmiente, diciente, debería dulcificarse. Dulcinea de día. Diamante de dos días. De dudosos despertares; dijo desesperado, dolorido. Duquesa displicente, dejó de dudar de decirlo... Días de desaliento devienen, del destino detenido.

Marisa E. Avogadro. Disponible en: http://www.cuentosymas.com.ar, 14 de noviembre de 2011