Se sienten los trinos de varios pájaros. El árbol alto que está en el jardín, es la casa de muchos de ellos. Entre sus ramitas verdes claras y oscuras arman su casa zorzales, horneros, tijeretas, loros, palomas. Parecen farolitos de colores suspendidos casi en el aire, cuando están todos juntos.
A todos ellos les gusta mucho llegar hasta aquí porque está María. Mi amiga María, es muy tierna y cariñosa y sus amigos pájaros lo saben. Con ella están seguros.
Les tira pedacitos de maíz y migas de pan y ellos vuelan hasta la tierra para buscarlos. La miran de reojo, le cantan pequeñas canciones dándole las gracias y ella las escucha con gran atención.
Hay un picaflor de brillante plumaje verde y azul como el mar al amanecer, que revolotea de flor en flor, tranquilo, porque conoce a María y sabe que ella no lo va a querer atrapar.
Los pájaros vienen siempre, el árbol se pone de fiesta para recibirlos y ellos no faltan a la cita. Se sienten tranquilos, sin temor a ser molestados ni encerrados. María ama la libertad y nunca permitiría que los pongan en jaulas.
Su espíritu es sensible y sabe que las aves necesitan espacio y volar. Volar hasta el cielo azul-celeste; celeste- claro y volar y volar...
Marisa E. Avogadro. Periodista - Escritora argentina


Avogadro, M. En colaboración (2008). Mediaciones tecnológicas: el entramado invisible del ciberespacio. En Mediaciones Sociales. Tomo 3. Madrid: Universidad Complutense de Madrid. ISBN electrónico: 1989-0494.




"Poetas en Octubre". En Colaboración. Antología del 47º Encuentro Internacional de Poetas "Oscar Guiñazú Alvarez", Córdoba, octubre de 2008.


Escribe un comentario