Redonda, redonda, flota  sobre las quietas aguas. Gluc, gluc, cae otra piedra y  otra más. Verdes y esbeltas se levantan las cañas y los sapitos no paran de croar.

            Redondas, redondas, se van formando como burbujas multicolor. Veo en su interior una rosa rosada, suave, como terciopelo. Un pececillo dorado que mueve acompasadamente sus aletas al ritmo de las maracas. Azules intensos, azules claros y algunos violetas se reflejan acá.

             Vienen  otras gotas, cristalinas, transparentes, rodando una a una, jugando entre ellas. Mas no están solas, hadas y duendes vienen con ellas. Las hadas de la luz, del amor, de la paciencia. Los duendes de la comprensión, de la unión y la felicidad.

            Llegan también más gotas con pequeñas personitas en su interior. Niños y niñas que se acercan a la fiesta. Se están reuniendo todos en el lago de la ilusión.

            Ronda que ruedan las burbujitas. Traen a la tierra la magia y el color. Caen las gotas de la lluvia que desde el cielo mandan. Se esparce la ternura y el amor. 

 Marisa E. Avogadro. De su libro "Un viaje imaginario". Colección de cuentos. Argentina, 2004. ISBN 987-43-7602-3