Cada mañana

espero.

Cada mañana

te quiero.

 

Así, inadvertido,

sin más.

Con tu mirada

serena y pura.

Tu boca fresca

y madura

Tus manos

fuertes y seguras.

 

Cada mañana

espero.

Tu corazón

infinito.

Tu contención

y tu juego.

 

Cada mañana

espero.

Cántaro fresco,

ternura de miel.

Cada mañana

te quiero.

Marisa E. Avogadro. Del libro: "Con el corazón a tientas". ISBN 978-987-05-7231-2