La Esperanza

             Bajo mi copa, han pasado miles de milagros y misterios. Mis fuertes brazos grises plata, se levantan firmes desde la tierra y miran al cielo en busca de gotas de sabiduría para aconsejar.

            Verde, verde-azulado, verde-esmeralda, son mis hojas de verano, que como pares de antenitas han escuchado historias increíbles.

            Cuántas veces los niños traviesos me miran mientras rayan mi viejo tronco y juegan a la pelota. Cuántas parejas se han dicho palabras de amor o han discutido por horas.

            Bajo mi copa, el amor, el odio, la ternura, la paciencia, la intranquilidad, la paz, la espera, todas se han dado cita. Noches y días, otoños y primaveras, con la música del río que corre a mi derecha y me susurra secretos de otras tierras, llevo siglos en este lugar, por donde pasaron historias verdaderas.

            Bajo mi copa, frondosa, verde, verde-azulada; la esperanza me tiñe y forma hojitas. Cada vez soy más grande y cada vez hay más esperanza. Gotitas verdes trasparentes corren por mi cabellera.

            Esperanza, ese es mi nombre y soy un árbol que estoy a la espera, de quien necesite cobijarse bajo mi madera.

Marisa E. Avogadro. Del Libro: "Un viaje imaginario", Colección de Cuentos, Argentina, 2004