Cuando el cielo está oscuro

y sólo una luz blanca se refleja;

enamorados, bohemios y poetas

se recuestan.  

  

La seducción aparece

y el azabache la refrenda.

Negro nocturno, de noche.

De confidencias y madreselvas.  

Marisa E. Avogadro.  Escritora - Periodista Argentina