Chile: las víctimas ahora se enfrentan a las constructoras

Se han destapado falencias en los materiales de las construcciones nuevas que la gente compró a crédito. Pero las grandes empresas no asumen responsabilidades en el daño estructural, aunque algunos edificios hayan sido declarados inhabitables por decretos municipales.

 Chile: las víctimas ahora se enfrentan a las constructoras Uno de los edificios nuevos que se partió en dos. Las empresas dicen no tener la culpa.

 

domingo, 28 de marzo de 2010

el sur empieza a poblarse de viviendas de emergencia y carpas, en Santiago y otras ciudades hay miles de víctimas del terremoto postergadas que enfrentan a grandes empresas constructoras --que no asumen responsabilidades en el daño estructural de sus edificios-- y que pasaron de ser dueños a allegados.

En Santiago más de una decena de edificios fueron declarados inhabitables por decretos municipales y cuatro serán demolidos. Miles de residentes quedaron en la calle, y viven allegados en casas de familiares, arriendan y otros están temporalmente en departamentos cedidos por una constructora o en un hotel a la espera que sus edificios sean reparados.

Emerald, un edificio de 19 pisos construido por Paz Corp en el barrio de Ñuñoa, una comuna de clase media, luce en su puerta de ingreso el decreto que lo declara inhabitable después del terremoto de magnitud 8,8 que el 27 de febrero devastó el centro sur chileno, seguido por un tsunami que ocasionó la mayoría de los 342 muertos oficiales.

"El problema que sucedió aquí es porque el edificio está mal construido", dijo Jorge Campusano, 33 años, ingeniero civil, que compró a crédito, como la mayoría, su departamento en Emerald, construido hace un par de años.

El edificio está inclinado varios centímetros en su eje norte, se hundió varios centímetros y la mitad de sus 10 columnas de soporte presenta severos daños, explicó la constructor civil Carolina Astorga, que vivía en el cuarto piso.

"Nunca yo he hecho muros tan delgados para este tipo de edificio...aquí tienes (muros de) 20, 25 centímetros de grosor", dijo mostrando los muros del primer subterráneo.

Añadió que hay ingenieros calculistas "que trabajan al límite de la norma...porque ahorran más fierros, más dinero, le sale más barato a la constructora, pero aquí están las consecuencias".

Los 170 departamentos, de un total de 230, de Emerald fueron desocupados aceleradamente después del terremoto por temor a que se derrumbara. También fueron evacuados los residentes de una torre vecina por el riesgo de que fueran alcanzados por un eventual desplome.

El subterráneo de la Torre A de Emerald está lleno de alzaprimas o cuñas de acero que sostienen los techos, al igual que en la Torre B, que según la constructora, está habitable.
Valeria Jeldrés, 34 años, sicóloga, explicó que Paz Corp les ofreció tres soluciones: devolverles el capital invertido, sin intereses, y que le cedan a la empresa el seguro; comprar otro departamento de la misma constructora en otro edificio más caro, y pagarles el arriendo de un hotel mientras realiza las reparaciones.

"La oferta de Paz no es suficiente, perderíamos cerca de un 30% de lo invertido. Estamos pidiendo lo nuestro. ¿Por qué una empresa va a tener la posibilidad de hacer lo que quiera con nosotros, y la autoridad lo permite, es condescendiente", agregó Jeldrés.

Dijo que Paz Corp el documento escrito con la oferta, obtenido tras mucho presionar, se inicia con la afirmación de que, "lo que aquí había ocurrido era un hecho fortuito, porque ellos habían cumplido con la ley sísmica chilena que señala que nadie salió lastimado severamente ni nadie murió".

Michell Herrera y su familia estaban de vacaciones. Su departamento del primer piso presenta una grieta de unos 30 centímetros que lo atraviesa lado a lado, y en su cama cayeron enormes pedazos de hormigón que dejaron a la vista fierros doblados, algunos cortados y otros --los estribos-- que deberían reforzar el cemento con un grosor cercano a los 8 milímetros.

Otras constructoras han realizado propuestas similares, pero no han prosperado porque exigieron a los propietarios firmar un documento en el que se comprometen a no iniciar acciones legales en su contra, al igual que en Emerald.

Paulina Maureira, del edifico Don Tristán, en la populosa comuna de Maipú, sufrió el fin de semana un nuevo golpe. Perdió su departamento y todas sus pertenencias porque el edificio colapsó y debe ser demolido, pero se ilusionó con la posibilidad de que bomberos rescatará algunos muebles, cosa que no prosperó porque los rescatistas carecen de seguros y se arriesgaban demasiado en el operativo, según explicaron a los residentes.

Todas las constructoras quieren evitar llegar a los tribunales, aunque decenas de residentes ya presentaron denuncias criminales, incluidos los propietarios del edificio Alto Río de la constructora Socovil, de Concepción, 515 kilómetros al sur de Santiago, que se quebró y desplomó a un costado. Murieron 8 personas y 79 se salvaron milagrosamente. El edificio de enfrente no sufrió daños. Fue levantado por otra empresa.

El gobierno y ONG siguen aceleradamente construyendo viviendas de emergencia, de madera, de 18 metros cuadrados. Planean entregar 40.000 de estas llamadas "mediaguas" y 20.000 carpas. También entregarán un subsidio de reconstrucción, al que no pueden acceder los propietarios de las dañadas torres de Santiago. Eva Vergara/AP

FUENTE: http://www.losandes.com.ar/notas/2010/3/28/un-480724.asp, lunes 29 de marzo de 2010.